Fijador de roscas de alta resistencia Everglue para máxima seguridad
El fijador de roscas de alta resistencia Everglue está diseñado para proporcionar una seguridad duradera y fiable a las conexiones metálicas. Este adhesivo anaeróbico verde cura en ausencia de oxígeno al entrar en contacto con el metal, proporcionando una unión resistente a las vibraciones que cumple las normas industriales más exigentes. Con una viscosidad de 300 a 900 mPa-s a +25°C, es ideal para roscas de hasta M20 y funciona en un rango de temperaturas de -55°C a +180°C. El producto no contiene PFAS, es respetuoso con el medio ambiente y muy duradero.
Aplicaciones versátiles
El fijador de roscas Everglue es adecuado para una amplia gama de sectores:
- Industria del automóvil: fijación de componentes de motores y transmisiones sometidos a condiciones extremas.
- Ingeniería mecánica: Esencial para conexiones roscadas en máquinas y sistemas.
- Instalaciones técnicas: Adecuado para instalaciones de calefacción, ventilación, aire acondicionado y sanitarias.
- Electrónica: Protege las conexiones eléctricas contra el aflojamiento y la corrosión.
- Ingeniería de precisión: Ideal para la fijación permanente de conexiones pequeñas, como tornillos de gafas.
- Fabricación de bicicletas: Evita el aflojamiento de tornillos en cuadros y componentes.
Características destacadas
- Alta resistencia a las vibraciones: Sujeta con seguridad incluso en condiciones extremas.
- Sellado eficaz: Protege contra la humedad y aumenta la resistencia a la corrosión.
- Curado rápido: Resistencia a la manipulación en 5-15 minutos, plena funcionalidad en 1-3 horas.
- Rango de temperatura ampliado: Fiable de -55°C a +180°C.
- Sin PFAS: Respetuoso con el medio ambiente y seguro de usar.
- Diámetro máximo de rosca: Adecuado para roscas de hasta M20.
Aplicación sencilla para resultados óptimos
Limpiar bien las superficies para eliminar grasa, aceite y suciedad. Aplique el fijador de roscas uniformemente en las superficies roscadas, ensamble las piezas y deje que se cure la unión. Para obtener los mejores resultados, la temperatura de aplicación debe estar entre +10°C y +40°C. Una vez curado, el producto alcanza una elevada resistencia mecánica.